El contrato psicológico, es la percepción
que el futuro empleado se ha formado sobre la
empresa y el puesto, a lo largo de la entrevista
de trabajo. Puede ser una fuente de motivación
cómo de conflictos.
El feedback es el grado de conocimiento,
de la propia ejecución por parte del empleado.
En grado de claridad de la meta, definiremos el
objetivo final. En términos de comportamientos
observables o valorables en términos objetivos.
El feedback será proporcionalmente más
eficaz, si está acompañado por una
buena claridad de la meta.
En grado de función direccional
de la meta final, expondremos aportando pruebas,
si dicha meta final, forma parte de los intereses
y valores de nuestros empleados. Y por tanto,
si es relevante para nuestros trabajadores, o
sólo lo es para nosotros.
En jerarquización de las submetas, valoraremos
si el grado de importancia de cada submeta está
bién planteado o es ambiguo y poco preciso.
En dificultad de la meta final, valoraremos si
el nivel que estamos exigiendo es realista, respecto
a las capacidades de nuestros subordinados.
En grado de importancia de desempeño del
puesto para nuestra empresa, lo valoraremos mediante
la siguiente escala:
1.Poco importante 2. A tomar en cuenta 3. Bastante
importante 4. Muy importante
Calculando en cada departamento
o local que gestionemos, la media y la desviación,
podremos valorar con más claridad - mediante
comparaciones de medias - si en el contexto laboral
que deseamos intervenir, nos permite disponer
de mayores o menores recursos para motivar a nuestros
empleados, con respecto a otros departamentos
o negocios.
Sólo queda por añadir,
que para motivar, es fundamental el comportamiento
ético de los directivos o dueños
del negocio. Pues para que las metas sean creibles,
los empleados deben percibir que son apoyadas,
por los trabajadores que llevan más tiempo
que ellos en la empresa. |