| En los planteamientos
teóricos de la comunicación en las organizaciones
empresariales, suelen omitirse los factores no verbales
o paraverbales -características de la voz- .
Pero para quienes han pasado por la experiencia de tratar
con asociados y empleados problemáticos, está
claro que el detectar a tiempo el grado en que podemos
confiar en nuestros colaboradores es un factor decisivo.
Y las expresiones faciales y otros datos relacionados
con ellas , nos pueden ayudar a detectar a las personas
que ponen en riesgo nuestro proyecto. No es nada fácil
detectar al colaborador mentiroso. Ello exige el entrenamiento
de nuestra vista y oido ante los comportamientos que
puedan poner en evidencia a nuestro colaborador sociópata.
En este artículo, nos limitaremos a una descripción,
de los factores básicos, que nos permitirán
incrementar la probabilidad de detectar mentiras en
nuestros colaboradores
Las pistas básicas deben partir,
del conocimiento de que las palabras delatan al mentiroso
porque en muchas ocasiones, debe improvisar una determinada
justificación lo que suele llevarle al error.
Ante situaciones no esperadas no han tenido tiempo de
preparar argumentos convincentes , y suelen caer en
contradicciones. Los mentirosos procuran controlar sus
palabras y su semblante más que su voz y el resto
del cuerpo, pues saben que sus sus víctimas centran
su atención en las palabras y no tanto en la
voz y el cuerpo.Otro motivo para este hecho, es que
es más fácil falsear las palabras que
la expresión facial.Porque las palabras pueden
ensayarse mejor, mientras que las expresiones faciales
requieren una retroalimentación visual para aprender
a controlarlas.Aquí retroalimentación
significa, que como en el momento que el mentiroso habla
con su interlocutor, no ve su propio rostro. Por lo
que su cerebro carece de la información que le
permite corregir, una determinada expresión facial
que le pueda delatar.La única información
que se recibe del propio rostro son la contracciones
y distensiones musculares que en el momento de la comunicación,
experimenta el mentiroso.
Se sabe por investigaciones,que la
mayor parte de la gente no hace uso de esta información.
Sólo toman conciencia de ella en caso de expresiones
faciales extremas. Otro factor importante es que los
músculos del rostro, están directamente
conectados con los centros del cerebro en los que surgen
las emociones . Por lo que los músculos faciales
expresan con facilidad la emotividad del sujeto.Las
expresiones faciales son un sistema dual al mezclarse
expresiones faciales deliberadas con involuntarias.
Las expresiones como sonreir o estar callado se pueden
controlar voluntariamente pero otras expresiones son
involuntarias, y ambas se dan al mismo tiempo.Esa es
la razón de de que se provoquen tantas confusiones.
Aquí entramos en los llamados micromovimientos
faciales.Son expresiones faciales casi inperceptibles
al ojo humano pero que en una grabación de vídeo
pasada a cámara lenta pueden ser fácilmente
detectados. Estas expresiones proceden de las zonas
de la mente vinculadas con las emociones.
Debemos observar con atención
a la voz y al cuerpo. La voz está vinculada con
zonas del cerebro relacionadas con lo emocional, y es
difícil de controlar, la forma en que suena nuestra
voz, porque la información que recibimos pasa
en parte por las vías de conducción ósea.Lo
que hace que la voz propia, sea oida con unas características
diferentes del que la emite respecto al que la recibe.Dificultando
con ello el control de las características de
la voz por parte del emisor.Todos hemos tenido la experiencia
de sentirnos extraños cuando oimos por primera
vez nuestra voz reproducida por un magnetófono.
Con frecuencia lo que pone en evidencia
una mentira es la discrepancia entre la expresión
verbal y lo que se expresa con el tono de la voz, rostro
y cuerpo.Las pupilas dilatadas y el parpadeo pueden
indicar la presencia de una emoción, que puede
entrar en contradicción con lo que se dice con
las palabras.Hay muchos otros indicios que nos pueden
ayudar a detectar contradicciones,lo iremos viendo en
próximos artículos.
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